jueves 22 de diciembre de 2011

Con el tiempo he aprendido que rendirse cuando llega el momento y dejar marchar a algunas personas y a algunas cosas requiere de más coraje del que hace falta para seguir luchando. Dar un paso atrás hacia la sombra es a veces la única manera de abrir nuevos caminos luminosos otra vez y de seguir hacia delante.
Esa dirección que SIEMPRE lleva la vida. Poco a poco. Con ese lento ritmo interior que contrasta con el que no tengo más remedio que llevar por fuera. Despacio. Pero moviéndome al fin. Cambiando. Respirando. Con ilusión. Y escribiendo al fin mi propia historia

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Con el paso de los años aprendí que dejar escapar a la única persona que te ha llenado el corazón.. no lo compensa nada.. y que el sacrificio me pesará toda la vida...
Me enseñaste a no coger todo lo que tenía al alcance de mi mano.. aunque te hice mía en la sombra.. entre silencios...
Nada es casual en esta vida porque todo lo que nos rodea esta unido con pequeños hilos que se rompen y se vuelven a unir con otros que se partieron.. por eso nada tiene sentido y todo te lleva hacía la nada.. porque siempre la razón obtusa al corazón....