viernes 4 de noviembre de 2011

Se rompió el corazón de mi portátil y mi futuro laboral debe estar en otra parte. Ayer me di cuenta de que parece que no hay posibilidades de continuidad. Tumbada en la cama, anoche....empecé a hacer repaso de todas las cosas (casi todo personas) que aún me quedan y no encontré ninguna razón para quejarme ni para pedir explicaciones en ningún lugar, no tengo motivos para poner una reclamación. Es la vida...y cosas como éstas no vienen incluidas en la garantía (en la del portátil sí, pero está ya caducada). Hoy empiezo a recomponer y a encajar.Despacio intentaré encontrar nuevas y mejores formas que construir con todas las piezas que hay sobre el suelo. Movida por una mezcla de valentía y comodidad y de no levantar la cabeza, no soy capaz de vislumbrar el horizonte, no paras ni un segundo, para no tener que pensar en nada y...en esta jaula no podré seguir respirando mucho tiempo más. Fuera me espera la lluvia y entre el alambre y la libertad, mi corazón hinchado de esperanza se atranca en la puerta y mi cuerpo todavía duda para donde dirigir sus fuerzas, sin saber muy bien dónde es dentro y dónde es fuera. Gracias por cruzar anoche sobre mi cama.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Mira dentro de tí, porque seguro que encuentras la salida...
Yo no tengo las respuestas a todas tus preguntas, pero seguro que encuentras todas las piezas para contruir lo que te mereces...
A mi siempre me hubiera gustado haberte puesto una puerta.. aún sabiendo que nunca hubieras estado dispuesta a cruzarla...
Me encantaría que fueras feliz y que todo te fuera fenomenal.. porque a mi MUSA todo le debería ir bien.